miércoles, 21 de noviembre de 2007

Me voy...

- Creo que este es un gran momento para marcharse. Ya llevo años haciendo las maletas. Por fin hoy me di cuenta de que ya había recogido toda mi ropa. No me queda más que lo puesto. Todas mis fotos también están en la maleta. Incluso las dos pajaritas de papel que me regalaron.

- Si es lo que deseas...

- Sin duda. Ya no me queda nada en este lugar. Los recortes de periódicos los llevo en esta carpeta. Mis cds están guardados. Y todas mis palabras las llevo en el zurrón del agujero. Ni siquiera quedan ya las sonrisas que pegue durante años en las paredes para aprender cómo se hace.

- La verdad es que este lugar se ve muy triste así. Quizá sea verdad y debas marchar...

- No prometo escribirte, no sé si podré hacerlo. Pero eso sí. Me acordaré de ti. Llevo tu bufanda para no olvidarte. Y la camiseta que me regalaste. "En el cielo no se ve llover". Que gracia me hizo la primera vez que la leí. Por cierto. Te dejo ahí el borrador del que debió ser mi primer libro. Ya sabes que nunca me atreví. Si quieres puedes hacer lo que quieras con él. Ay!! Se me olvidaba la caja de los libros. Ya la cojo. Menos mal, no sé qué haría sin ellos...

- Bueno, pues no me queda más que despedirme. Un abrazo. Sé muy feliz. Espera, que te abro la ventana.

- Muchas gracias. Y ahora ¿qué vas a hacer tú?

- Pues nada en especial. Por lo pronto, ahora escuchar como caes y chocas contra el suelo. Un abrazo. Adiós.

- Adiós.

Soledades (Benedetti)

Soledades

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe

ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan

y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue
hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos

una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios

y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero

qué vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo

si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya

otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
de la soledad.

lunes, 19 de noviembre de 2007

FAQs

¿Qué sentido tiene esperar lo que sabes que nunca sucederá?

Ninguno

¿Qué sentido tiene desear lo que sabes que acabará haciéndote daño?

Ninguno

¿Qué sentido tiene intentar lo que sabes que no conseguirás?

Ninguno

¿Qué sentido tiene mirar al futuro cuando estás amarrado al pasado?

Ninguno

¿Qué sentido tienen las dudas cuando la respuesta la conoces desde siempre?

Ninguno

...

jueves, 15 de noviembre de 2007

Dormir solo...

Hoy es San Alberto Magno. El patrón de mi facultad. Así que hoy me he levantado más tarde de la cama. No porque tuviera el día libre, no por Dios, si no porque he decidido venir a trabajar media hora más tarde, lo que al final ha sido llegar casi a la misma hora, porque a esa hora ya no había atasco. El caso es que me he despertado a la misma hora se siempre, me he levantado, he mirado el reloj y he vuelto a la cama. He vuelto a mi lado de la cama, el derecho, no porque me guste dormir ahí, si no porque, váyase usted a saber la razón, siempre he ha gustado que ella durmiera a la izquierda. Despertarme y mirar hacia mi izquierda y verla ahí. No se, siempre me he sentido bien. Pero a lo que iba, hoy me he vuelto a la cama, a mi lado de la cama. Y me he sorprendido, y mucho. Mi lado de la cama estaba frío. No soy una persona que se caracterice de su ausencia de calor. A menudo he sido usado por el simple hecho de que a mi lado se duerme más calentito. Pero mi lado de la cama estaba frío. A pesar de que mi cama es grande, siempre, durmiera solo o no, mi lado era mi lado. Si dormía acompañado la razón es obvia. Si dormía sólo, respetaba su ausencia, su olor, sus pelos en la almohada, en resumen su ligera presencia. Pero hoy, mi lado de la cama estaba vacío. Hoy me he dado cuenta de que ya no respeto su ausencia, su olor, sus pelos en la almohada, en resumen su ligera presencia. Ahora duermo en el centro de mi cama. Hoy me he dado cuenta de que llevo demasiado tiempo durmiendo solo, sin rastro de su ausencia, su olor, sus pelos en la almohada, en resumen, sin su ligera presencia.

martes, 13 de noviembre de 2007

El PSOE ficha bla bla bla

Pues eso, que el PSOE ha decido que lo mejor es que el próximo programa electoral se lo haga un comité de sabios. Nada de ideología ni nada de eso. Uno que quede bonito. Y que mole, sobre todo que mole. Porque lo va a hacer un comité de sabios de los que molan. De los famosos. Un montón de economistas, políticos de renombre mundial, premios nobel de la paz, activistas reconocidos por el todo el planeta... ¿y los científicos? Ah que esos son bobos. Ni siquiera hacen la farsa es escoger a un super ecólogo para hacer el paripé del CC (cambio climático, que las siglas molan también). Por cierto con la activista anti nuclear ya se han posicionado en el tema de la energía. Eso amigo ZP también mola. Engañar con políticas llamativas y escandalosas. En fin, que no quiero que me multen por decir barbaridades. Aquí os dejo los enlaces de El País y El Mundo.

La teoría de los azulejos de las piscinas...

Una, dos, tres... veintiuna, veintidós... noventa y cinco... trescientas cuarenta y cuatro... En total más de quinientas razones para callar, para huir, para aguantar, para soportar la presión de esperar. Solo una razón para explotar, para jugar con fuego, para arriesgar. La búsqueda de la felicidad. Más de quinientas razones por las cuales no tiene sentido abrirse la cabeza contra los preciosos azulejitos azules de la piscina. Solo una que invita a pensar que el posterior dolor de cabeza merece la pena. Esto es un clásico. ¿Debería? ¿No debería? La respuesta correcta no existe. Así pues solo queda la posibilidad de elegir de manera irracional. Y por supuesto asumir las consecuencias de la elección. Eso es quizá lo más difícil. Si la cosa sale más o menos bien, sea lo que sea lo que hayas elegido, es sencillo, pero ostias, como salga mal... no vale y si hubiera... solo vale, mierda, hay que aguantar el chaparrón. Aunque esto último suele pasar cuando le pegas bien fuerte con la cabeza al fondo limpio y seco del fondo de la piscina en cuestión. Aunque si eliges no saltar, es posible que no te duela la cabeza pero pierdas algo que quieres. En fin dudas, dudas y más dudas...



Esto es algo que planteaba una amiga hace unos días. Hoy para mi comienza a tener sentido, dudas, dudas y más dudas. Y más cuando uno no es experto en los menesteres que sin lugar a duda se irán produciendo. Es posible que sea una estupidez en muchos sentidos, pero cuando la balanza está quinientos y pico frente a uno... hay mucho que jugar y hay que estar muy colgado para jugar a romper azulejos a cabezazos... pero no creo que estén mucho más duros que las sandías, y en eso, en eso sí que soy experto... y colgado ando un rato.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Dice, digo, decimos...

"toma mis alas y hazme feliz" El chico de los helados.

"Agárrate fuerte a mi espalda y déjame que volemos juntos a la felicidad" El tontaba con alas grises y sin plumas.

Perdón por ser malo y copiar