martes, 12 de agosto de 2008

Duendecillo

Una historieta sobre duendes que dicen que existen. También lo dicen de las hadas y es que al parecer, Peter Pan vuelve a tratarme bien... En fin, que me estoy ablandando. Si es que desde que no follo con la gris tristeza no me sale nada. Pero yo, estoy encantado.

Duendecillo

Conocí el duende rojo de tus labios,
se sentó juguetón junto a mi boca,
me entregó millones de besos
de receta mágica,
de sabor hermoso.

Conocí el duende fuerte de tus manos,
se acomodó a mi lado,
junto a mis manos y me acompaño,
apretando fuerte en cada paso,
de cada camino.

Conocí al duende astuto de tu pelo,
se enredó alegre entre mis dedos,
y negro, como el infinito,
me arrastró a un lugar maravilloso.

Y ahora que viajo junto al duende a rayas de tu ausencia,
solo espero,
que me guíe triunfante hasta ti,
duendecillo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

q duro......
porque no montas un telepastel de servicio a domicilio. Una kosa es ablandarse y otra montar una fabrika de merengue.


Jajajajajaja y no hace falta que kontestes que ya me se tu respuesta. ¿será envidia? juas juas

Aprendiz dijo...

Pues si, será envidia, sin duda. Además, antes no te quejabas, así que no vengas ahora jodiendo...

Un beso artista.

Anónimo dijo...

Dos bombillas(descuida, son de bajo consumo), un dedal y cuatro cubos de rubik para ti